Shi xiong [Hermano Zombi]

Tencent (縢讯), el popular portal de internet chino, tiene entre otras empresas una plataforma de distribución digital de cómics; en ella se pueden leer obras de China continental, Hong Kong, Taiwán, Japón, Corea, Europa y Estados Unidos. Decenas de millones de lectores leen los cómics, opinan sobre ellos y los puntúan.

En el primer puesto del ránking de esta plataforma se encuentra Hermano Zombi, en chino尸兄 [Shī xiōng], una historieta de género, que se diferencia de otros cómics del estilo por el humor. Mientras que el cómic en el que se basa la famosa serie de HBO The Walking Dead tiene un tono serio, enHermano zombi son continuas las bromas y muchas de ellas se construyen con referencias metalingüísticas o intertextuales.  Precisamente en el primer capítulo hay una pequeña referencia a la serie The Walking Dead, cuando el protagonista aparece viendo en su ordenador la serie americana.


También se hacen chistes relacionados con aspectos culturales o preocupaciones de la vida corriente: el protagonista se enfrenta a una mujer zombi y  cree saber lo que piensa porque ha visto la popular comedia china Wǒ zhī nǚrén xīn (我知女人心), que es el remake chino de la película de Mel Gibson y Helen Hunt Lo que piensan las mujeres.

En la tradición china existen muertos vivientes: son los llamados Jiāngshī [僵尸]. Como podéis observar, el segundo carácter de esta palabra se corresponde con el primero de Hermano zombie [Shī xiōng尸兄].

Shī [尸] significa cadáver y es un carácter que encontramos en palabras relacionadas con la muerte: shījiǎn [尸检] autopsia o shījiāng [尸僵], rigor mortis. Es curioso comprobar cómo rigor mortis y zombis utilizan en chino los mismos caracteres pero en diferente orden: Shījiāng [尸僵] es rigor mortis y Jiāngshī [僵尸] es muerto viviente.

Jiāngshī  [僵尸] (en español Jianshi) son los zombis tradicionales chinos, que caminan como palos con los brazos hacia delante, precisamente debido a la rigidez cadavérica, y que en lugar de contaminarte con un virus, te chupan el qi [气,qì], la energía vital. Los jianshi han sido los seres sobrenaturales más utilizados en el cine, especialmente en el de terror de Hong Kong de los años ochenta. Para acabar con ellos se utilizan todo tipo de armas, desde un espejo al  Yi Jing, que es un libro chino clásico conocido como El libro de los cambios; también se utilizan  armas más raras, como artilugios construidos con madera de un melocotonero, escobas o arroz glutinoso.



Quizá lo más curioso de estos seres espeluznantes es cómo se han representado, es bastante usual verlos vestidos como funcionarios de la dinastía Qing.

Esta época, la última del imperio chino, estaba gobernada por los manchúes, que eran conquistadores extranjeros. Los manchúes gobernaron en China casi tres siglos, el tiempo suficiente para acumular todo tipo de fechorías, quizá la más imperdonable fue la de aliarse con los japoneses durante la ocupación de Manchuria, ya en el siglo XX.


Otro aspecto que se consideró humillante fue la obligatoriedad de llevar una trenza. Aunque los manchúes también tomaron medidas muy positivas, como prohibir el atado de los pies en las mujeres, pasaron a la historia como los malos de la literatura y del cine.

Curiosamente, la iconografía occidental tomó la imagen manchú para representar la maldad china, el Fu Manchú no sólo es un estereotipo del Peligro amarillo  sino que además se apellida Manchu,  lo que parece contener también la antipatía china hacia los invasores del norte.

Os dejo con el enlace de la adaptación en dibujos animados de Hermano zombi:

¡Feliz año 4711!

Pēn xuě (nieve artificial o spray de nieve)

Aunque no es fiesta nacional, en general, los chinos conocen la Navidad y en algunas zonas, como Hong Kong o Macao, incluso se celebra. El año pasado en Dali muchos restaurantes preparaban un menú navideño en Nochebuena y  Nochevieja. Después de cenar, la fiesta consiste en montar guerras de nieve artificial (喷雪); poco recomendable para los extranjeros: los niños sienten un gozo sádico por dejar blancos a los waiguoren (外国人 – extranjeros), como lo sentía yo misma cuando perseguía a los extranjeros en las fiestas de Mojácar, que se celebraban a merengazo limpio.


Guerra de aerosoles.

Los chinos en nochebuena te saludan con un amable 圣诞快乐 (Shèngdàn kuàilè), ¡Feliz Navidad! y en Nochevieja, ¡Feliz año nuevo!,  新年快乐  (Xīnnián kuàilè).  Algunos de ellos son cristianos, pues se estima que en China hay unos diez millones. En este último año las tensiones entre el partido comunista chino y el Vaticano se han agudizado de tal forma que muchos expertos prevén un cisma. El partido designa a sus propios obispos y rechaza a los obispos aprobados por la santa sede. Por otro lado, los obispos designados por el Papa celebran misas ilegales, desafiando en poder del Partido Comunista.


Niños cristianos en clase.

Al margen de la religión, es curioso detenerse en un asunto: el cambio de año chino se produce en otra fecha distinta. Los chinos siguen su propio calendario, que tiene elementos tanto solares como de las fases de la luna, por lo que, todos los años su Nochevieja cambia de fecha: este año cae el 10 de febrero.

Las del año nuevo chino son las fechas más celebradas de China y se conocen como “El festival de la Primavera” (en chino 春节/Chūnjié). Los estudiantes tienen un mes de vacaciones y los trabajadores disfrutan de dos semanas libres. Normalmente todo el mundo vuelve a casa, por lo que viajar en esos días resulta muy complicado.

El calendario chino tiene un origen mítico, de la época del emperador amarillo. El escritor Daniel Tubau en su antología de cuentos de ficción especulativa Recuerdos de la era analógica se imagina un mundo regido por el calendario chino, según el cual estaríamos a punto de iniciar el año 4711. Más vale que nos vayamos acostumbrando al cambio.

 

Chindogu [instrumentos extraños]

Hoy quiero que prestéis atención a esta palabra: Chindōgu (珍道具). Como podéis observar está compuesta por caracteres chinos, pero, en realidad, es una palabra japonesa, que se puede traducir como “instrumentos extraños”. Los japoneses cuando leen y escriben utilizan dos silabarios (Hiragana y Katakana) y caracteres chinos, que llaman Kanji. He elegido este ejemplo para demostrar la influencia china en la cultura japonesa, que es sumamente importante.

Pensad un momento en algo realmente japonés. ¿Qué os ha venido a la mente? Quizá el sushi o la ceremonia del té… dos pilares de la cultura japonesa que en realidad son… chinos. A mi me da igual la procedencia del sushi, pero lo que me molesta es cómo los españoles, más por prejuicios que por ignorancia, que también, consideran la cultura japonesa sofisticada y refinada y en cambio piensan que la china o bien no existe o es pobre y vulgar. Probablemente los restaurantes chinos kitsch y baratos han contribuido en la creación de este prejuicio.

Ahora bien, no quiero decir que los japoneses no tengan una cultura propia, la tienen, por supuesto, y a mí me encanta. Los Chindōgu, por ejemplo, me vuelven loca. ¿Y qué son los Chindōgu? Pues son pequeños gadgets que podrían ser útiles, pero como dice su inventor Kenji Kawakami, son casi útiles.

Vamos a ver algunos ejemplos:

inventos extraños

Son divertidos ¿verdad? Todos estos inventos esconden una idea, una paradoja, una necesidad. Muchos teóricos comparan estos gadgets con los  koan del zen, porque provocan una reacción en la mente, bien sea por la sencillez o por lo absurdo de la propuesta.

Los chinos y los japoneses llaman a estos artilugios inventos tontos, pero, ojo, porque el concepto de lo inútil en la tradición china es diferente al de nuestra cultura, hablaremos de esto en otra ocasión.

我爱你 520

Uno de los rasgos del chino es que es un idioma con una pronunciada homofonía. Esto significa que hay muchas palabras que suenan igual pero se escriben distinto. Este fenómeno se produce en muchos idiomas, también en el español, recuerdo que mi padre me enseñó aquella frase de “Ahí hay un niño que dice ¡ay!”.

En el chino la homofonía es mucho más exagerada porque es un idioma con menos sonidos que el castellano. Pongamos un ejemplo para entender mejor este efecto, mi diccionario me ofrece 40 caracteres chinos para el sonido hao, entre ellos:

好[hǎo] bueno
号[hào] número
浩 [hào] vasto
耗  [hào] consumir
嚎 [háo]  aullido
皓 [hào] blanco
郝郝 [Hǎo] apellido chino
毫 毫 [háo] pelo largo y fino
豪 [háo] una persona con extraordinarios poderes

Esta homofonía tan pronunciada hace un poco más difícil de aprender chino porque hay muchas grafías (caracteres) para un mismo sonido. Ayer una persona me preguntaba si era posible aprender a hablar chino sin saber escribir. Y por supuesto, se puede, pero al principio resulta un poco difícil distinguir entre esa maraña de sonidos iguales. En mi caso, me ha ayudado mucho saber escribir caracteres chinos, o por lo menos reconocerlos.

La homofonía china aunque complica el idioma, también ofrece ejemplos curiosos de comunicación.  Uno de ellos es crear palabras y frases con los sonidos de la pronunciación de los números. Así por ejemplo, es muy común encontrarte en los chats de Internet chinos la expresión “88”, que suena Bābā y significa adiós, al tener una pronunciación parecida al bye bye del inglés.

Otro ejemplo es 520, que significa “Te quiero”, ya que su pronunciación (Wǔ’èr líng) es parecida a (Wǒ ài nǐ), es decir, Te quiero. Este uso se ha extendido más allá de Internet. Hay una película hecha por mujeres que lleva el título de 5.20  y formó parte de una campaña de la revista femeninaElle.

Os dejo con un grupo chino que se llama 我爱你520, es decir, Te quiero, te quiero.

[nǐ pàngle”, “estás gordo”]

nipangle

Siempre he estado más o menos delgada, de hecho, cuando era pequeña me llamaban “saco de huesos”; curiosamente mi amiga de correrías cuando yo no media todavía ni un metro estaba gorda, con lo que formábamos una pareja un tanto singular. En China, por regla general, la gente está muy delgada, incluso bastante más delgada que yo, la verdad es que yo misma podría pasar por gorda en China. Nunca he visto a un anciano chino gordo, aunque cada vez se ven más niños y adolescentes obesos, debido a que la alimentación está cambiando y también, sencillamente, a que se pueden permitir comer más que antes.

El pueblo chino ha pasado mucha hambre. Una de las épocas de mayor hambruna que se recuerda en China, tuvo lugar unos años después de la llegada de Mao Zedong al poder. Al principio de la toma del poder por el Partido Comunista, se vivió una época de estabilidad y bajó la mortalidad debido al final de la guerra y a la introducción de la medicina occidental.  Pero Mao Zedong comenzó una reforma económica que se llamó El gran salto adelantetayuejin en chino (大跃进). La intención era buena, pero, como años después se comprobó, totalmente disparatada.  Se trataba de convertir a la sociedad agraria china en una potencia industrializada en pocos años. Para ello se emprendió la colectivización obligatoria de los campesinos a través de cooperativas agrícolas donde se agrupaba a las familias. La propiedad privada fue completamente abolida y la comuna se convirtió en la base de la organización social de la China rural. Debemos fijarnos en el detalle de que estamos hablando de la China rural, porque en las ciudades no se introdujeron estas reformas. La idea de Mao era convertir a China en la primera potencia mundial en producción de acero. Para ello, los campesinos que vivían en las comunas, debían quemar los utensilios de trabajo del campo y todo aquello que tuvieran en casa que contuviera hierro.  Como los campesinos no trabajaron el campo durante esta época ni tampoco tenían sus herramientas de trabajo, los campos fueron abandonados y la consecuencia directa fue la muerte por hambre de millones de personas. El partido comunista reconoce más de 14 millones, aunque otros hablan de más de 30 millones.

Por esta razón durante los sesenta y setenta, si alguien te decía “nǐ pàngle” (“estás gordo”) era un piropo ya que todo el mundo, sobre todo en el campo, estaba famélico.  Hoy la expresión ha evolucionado de ser un halago a ser un reproche, lo que  tiene su lado bueno, ya que eso significa que los chinos pasan menos hambre.

Jay Chou

jaychou

Jay Chou, este chico que veis en la foto de portada, es una de las personas más influyentes de China. Es conocido como el rey del pop, aunque, además de cantar en otros estilos como el R&B, también es actor y productor. Nació en Taiwán, a los cuatro años comenzó a tocar el piano y en el colegio ganó un concurso de talentos. Entre sus proezas, ha sido el único cantante chino en salir en la portada del Times.
Su nombre en chino es周杰倫 [Zhōu Jiélún], que como podéis observar por el tercer carácter 倫 está escrito en caracteres tradicionales (en simplificado sería周杰伦). Los taiwaneses no adoptaron la simplificación de los caracteres que tuvo lugar con la llegada de Mao Zedong al poder.
En este enlace podéis escuchar una de sus últimas canciones比较大的大提琴 http://music.baidu.com/song/31891021 y aquí tenéis el vídeo.

Aquí también os dejo la letra de la canción:
比较大的大提琴
演唱:周杰伦、梁心颐、杨瑞代
作词:方文山 作曲:周杰伦

周杰伦:
小傻瓜 这不是大提琴
我拨弦 你却在吃点心
我一人 就足够
等我 震惊你们的 死表情

明明 围观一堆人
却听不到吭噔零钱声
只能硬撑 越弹越认真
我慢慢等 慢慢等 慢慢等
那识货的人
人潮人潮掌声回应
钞票钞票却不靠近
吃干抹净 真有点不甘心
隔壁摊 拿我的音乐当背景放
竟还表演流畅
我干脆 将音乐中断
微笑着看你 怎么办(看你怎么办)

你却 借别摊音乐 还继续在跳
我好心提醒你的Key别跑掉
会很好笑 你竟然 在嫌我吵 哇咧喵~

我哪里 碍到你 硬说跟我 有默契
是音乐 让我们 东拼西凑在一起
A-gogo 不会跳 跳了脚麻手会抖
来表演就要选在街头 感动的人才多
我教你 请起立 副歌记得 要换气
跳街舞 演哑剧 全都搅和在一起
Disco 没去过 就怕去了钱不够
交朋友 就不要太啰嗦
一句话开心自由

Lara:
小傻瓜 这不是大提琴
我拨弦 你却在吃点心
我一人 就足够
等我 震惊你们的 死表情

明明 围观一堆人 却听不到 吭噔零钱声
只能硬撑 越弹越认真
我慢慢等 慢慢等 慢慢等 那识货的人
合唱:人潮人潮掌声回应 钞票钞票却不靠近
吃干抹净 真有点不甘心
Gary:隔壁摊 拿我的音乐当(Lara:隔壁摊 拿我的音乐当)
背景放竟还表演流畅(Lara:背景放竟还表演流畅)
合唱:我干脆 将音乐 中断
微笑着看你 怎么办(哇咧看你怎么办 I don’t care)
你却 借别摊音乐 还继续在跳
我好心提醒你的key别跑掉
会很好笑 你竟然 在嫌我吵 哇咧喵~
我哪里 碍到你 硬说跟我 有默契
是音乐 让我们 东拼西凑在一起
A-gogo 不会跳 跳了脚麻手会抖
来表演就要选在街头 感动的人才多
我教你 请起立 副歌记得 要换气
跳街舞 演哑剧 全都搅和在一起
Disco 没去过 就怕去了钱不够
交朋友 就不要太啰嗦
一句话开心自由

(还有一遍啦)
我哪里 碍到你 硬说跟我 有默契
是音乐 让我们 东拼西凑在一起
A-gogo 不会跳 跳了脚麻手会抖
来表演就要选在街头 感动的人才多
我教你 请起立 副歌记得 要换气
跳街舞 演哑剧 全都搅和在一起
Disco 没去过 就怕去了钱不够
交朋友 就不要太啰嗦
一句话开心自由

Youyong: nadar

Este verano comencé a ir a la piscina de nuevo. El primer día de mi rentrée tuve un pequeño percance con el socorrista. Por una serie de problemas médicos que no vienen al caso, en cuanto empecé a nadar se fueron montando, uno detrás de otro, varios músculos de mi cuerpo, entre los que se encontraban los dos gemelos. Salí de la piscina hecha un ecce homo y me sorprendió que el socorrista me tratara con cierto desdén prepotente. Fue un ejemplo excelente de poderío físico mal llevado. Hace unos años, yo estuve en el lugar socorrista, tras practicar durante una larga temporada Thai Boxing, yo iba como un robocop por las calles de Madrid: cuando practicas un arte marcial sientes un poder casi absoluto y de alguna manera eso se transmite a los demás.

Los regímenes totalitarios, sean del signo que sean, han utilizado la educación física con fines propagandísticos. Traigo un ejemplo chino (¿cómo no?), que es casi de coña.

A los 73 años, Mao Zedong realizó a nado una travesía de 15 kilómetros por el río Yangzi. La foto dio la vuelta al mundo.

maoswimming

Este gesto de Mao anunció su intención de seguir encabezando la revolución comunista y contribuyó a que recuperara el poder durante la Revolución Cultural (había sido apartado después del desastre del Gran Salto Adelante).

Mao, en uno de sus primeros artículos, mucho antes de que se convirtiera en el Gran timonel, en 1917, ya hablaba de los beneficios de hacer ejercicio regularmente y en concreto de la natación. El culto a Mao favoreció que la natación se pusiera de moda en China y el propio Mao escribió un poema que lleva por título游泳 [Youyong, nadar]:

“¡Qué importa que el viento sople y las olas se encrespen furiosas!
Es mejor que perder inútilmente el tiempo en el patio.”

Y los demás presidentes chinos, ¿sabían nadar?

¡Equilicuá!

En la foto siguiente tenemos el consiguiente ritual político-natatorio de Deng Xiao Ping, sucesor deMao y responsable de las primeras reformas económicas de tipo capitalista.

deng xiao ping

Tenía más de ochenta años cuando fue tomada la foto.

Y aquí tenemos la foto de su sucesor, Jiang Zemin, presidente de la República China hasta 2003 (se ve que necesita cierta ayuda para hacerse el muerto).

jiang zeming nadando en israel

Del anterior presidente, Hu Jintao, y del recién elegido Xi Jinping, no sabemos si saben o no saben nadar y lo mejor sería no enterarnos, porque toda política del espectáculo acaba cayendo en simple demagogia.