Natsume Soseki es uno de los intelectuales más destacados de la época Meiji (1868-1912); periodo en la que los japoneses se abren al mundo y deciden adoptar los avances de la civilización occidental en todos los aspectos de la sociedad. El resultado de este proceso genera en algunos intelectuales una crisis de identidad y una incómoda tensión entre las aportaciones occidentales y la tradición japonesa. Muchos artistas se occidentalizaron completamente, otros rechazaron estas nuevas formas. En el caso de Soseki, el escritor japonés fusionó esas influencias creando formas nuevas en las que se pueden observar rasgos occidentales junto con japoneses. Ni adoptó las formas occidentales de forma indiscriminada, ni le interesaba el nacionalismo que surgió fruto de la reacción a la influencia extranjera. Su novela Kokoro refleja el Japón de esta época de transformación y su estilo literario es un producto único de esa confrontación en la que Occidente y Japón se buscan, se alejan y, por fin, se encuentran.
Este post está dedicado a su novela Kokoro y en él también se describen las repercusiones del viaje que Natsume Soseki realizó a Londres en el año 1900.

Encontrarte con los amigos te ofrece la posibilidad de discutir, que es un ejercicio muy sano si se hace con la actitud de San Agustín: en una discusión quién pierde gana.  Si además, te tomas una cerveza (o unas cuantas) es posible que se eleve el tono y se calienten los ánimos.

La discusión fue motivada por la marca más conocida de cerveza en China: Tsingtao.  Para aquellos que no saben cómo  funciona el chino, tienen que saber que es raro encontrarse con una palabra como Tsingtao, ya que la inicial ts no se usa en el sistema de romanización actual pinyin.

Cuando llegaron los primeros occidentales a Asia, se inventaron diferentes sistemas de transliteración del chino, es decir, un sistema que permitiera romanizar los sonidos y así poder entender y aprender chino. Al traducir el sonido, los occidentales podían leer y pronunciar los caracteres chinos.

La cerveza Tsingtao se escribe en chino青岛 y se lee en pinyin como Qīngdǎo.Ojo, cuidado, esto no significa que un español lea literalmente Qīngdǎo, me temo que el pinyin no coincide con el español exactamente. Una transliteración del español sería algo así como Chingtao.

Volviendo a la discusión, la polémica se centró en por qué la cerveza Tsingtao se llamaba así. Unos decían que era la pronunciación cantonesa y otros que utilizaba un sistema de romanización más antiguo que el pinyin. Voy a desentrañaros este simpático misterio.

La primera fábrica de cerveza Tsingtao se implantó en 1903 en la ciudad portuaria de Qingdao, que está en Shandong.  Los dueños de la fábrica eran alemanes. Por entonces, el pinyin no se había instaurado como sistema de romanización normalizado, esto ocurrió mucho después, con la llegada de Mao Zedong al poder.

Curiosamente, Tsingtao tampoco es un nombre que corresponda al Wade-Giles, que es otro de los sistemas de transcripción del chino al alfabeto occidental, muy conocido y usado, pero en proceso de abandono. Muchas ediciones del Dào Dé Jing son conocidas en España por su antigua romanización Wade-Giles: Tao Te Ching.

La palabra Tsingtao, sin embargo, viene de otro sistema: el EFEO, un sistema inventado por laEscuela francesa de Extremo Oriente (École française d’Extrême-Orient) en el siglo XIX. Para entendernos el EFEO es la respuesta francesa al Wade-Gilles. La diferencia es que la inicial q del pinyin la trascriben como ts y la d como t. De ahí el nombre de Tsingtao.

Una vez resulto el misterio, sólo me queda decir, que la cerveza Tsingtao es la bebida alcohólica más popular en china junto con el 白酒 báijiǔ (alcohol blanco), que es un licor blanco destilado hecho a partir de arroz glutinoso en el sur de China y de trigo, cebada,  mijo o sorgo en el norte.

Los chinos no beben la cerveza tan fría como en España, en realidad, no suelen beber nada frío ya que según la medicina tradicional china, no es bueno para el cuerpo. Así que si viajáis a China tenéis que insistir en que os sirvan bien bien fría la cerveza.