El dao de la traducción 1

Caracter daoEsta es la primera entrada sobre la traducción de El arte de la guerra, incluida dentro del ensayo El arte del engaño. Al modo de una novela por entregas, entrada por entrada, iré contando al lector la apasionante aventura que ha sido traducir este clásico de la literatura junto a Daniel Tubau. Empezaré por la traducción de un término conocido por muchos lectores aficionados a la cultura china: 道dào.

 

daodejingEn la China antigua dao era una palabra usada y conocida. Confucio la utiliza en sus Analectas y también forma parte de título de quizá la obra más conocida de China junto a El arte de la guerra, el Daodejing, el libro más importante del taoísmo.

La traducción de dao ha sido un rompecabezas porque es una palabra y un  concepto complejo. Como muchas palabras de todos los idiomas, tiene connotaciones y significados metafóricos. En chino clásico, dao puede ser camino, vía, curso, gobernar, modelodecir, explicar, arte, etc.

Pues bien, la primera aparición de dao (道) la resolvimos sin mucha dificultad.

La guerra es
lo más importante
para el estado,
el terreno de la vida
y de la muerte,
el camino (道) a la supervivencia
o la desaparición.

No puede ser ignorada.

En este caso optamos por camino porque nos pareció interesante mantener el juego conceptual y el paralelismo entre:

terreno (地) de la vida y de la muerte”

camino (道) a la supervivencia o la desaparición”.

Es un sentido de camino que hace que el espacio geográfico (camino, terreno) sirva como metáfora del tiempo en el que transcurren los acontecimientos: el terreno en el que los soldados están entre la vida y la muerte, el camino que va desde la existencia hasta la desaparición o supervivencia de los estados.

El problema llegó un poco después cuando nos encontramos con el segundo dao.

CONTINUARÁ

Chu [El árbol del cielo]

La filosofía se vale de la metáfora para explicar conceptos complejos y, en muchas ocasiones, paradójicos. Desde la antigüedad, y supongo que en casi todas las civilizaciones, la maquinaria de la filosofía ha creado una galería de seres y objetos filosóficos fascinantes. La tortuga que ganaba a Aquiles, con la que Zenón quiso explicar la paradoja de la inexistencia del movimiento; o el asno de Buridán que explica la dificultad de la toma de decisiones. En este jardín filosófico, también nos encontramos con objetos raros, que bien podrían ser parte de nuestros sueños, como la Alfombra de Sierpinski, que es infinita, al igual que la banda de Moebius, por donde caminan y caminarán eternamente las hormigas de Escher.

En China los filósofos también se valieron de objetos y animales para explicar su modo de entender el mundo. El caballo blanco de Gongsun Long que, siento deciros, “no es un caballo”; el bambú, con el que se explica la existencia de lo fuerte y flexible, en definitiva de la capacidad de adaptarte, algo de lo que se ha escrito mucho en la filosofía china. Precisamente de esta adaptabilidad habla también Bruce Lee en su famoso Be water my friend:

Uno de estos seres filosóficos chinos es el árbol de ailanto (樗), al que recurre Zhuangzi para hablarnos de la utilidad de lo inútil. Este árbol, que es alto y frondoso, tiene la característica de que su madera no sirve para la construcción y, por lo tanto, sobrevive en el bosque sin que nadie le preste atención. Es un árbol inútil, que no sirve para nada, peroZhuangzi dice:

Este árbol, del que lamentas su inutilidad,
¿por qué no lo plantas en las extensas
llanuras de la nada?
Paséate bajo él y duerme bajo su sombra.
Nunca conocerá los golpes del hacha
ni sufrirá daño alguno.
Su estado es lo inútil.
¿Qué podría entonces perturbarlo?

Sin embargo, con el tiempo, este árbol, el ailanto, que era conocido como “el árbol del cielo”, ha adquirido mala fama y sus días puede que estén contados. Los norteamericanos lo importaron de China para dar sombra a sus calles y, a veces, sobre todo en el barrio de Brooklyn, el árbol ha superado su cerco, creciendo en las grietas de las aceras o de las paredes, por lo que ahora es conocido como “el árbol que crece en Brooklyn” y muchos lo consideran una especie invasora, aunque a mi me parece de una hermosura apocalíptica encontrarme con un trozo de verde saliendo de la tumba del asfalto.

Parece que la propia historia del ailanto contradice la paradoja de Zhuangzi, sino fuera porque también la refuerza de algún modo, el ailanto dejó de ser inútil para dar sombra a los neoyorkinos. Y esa utilidad puede ser su perdición.

KOI MANUAL BÁSICO DE JAPONÉS

koi manual basico de japones2
He tenido el placer de entrevistar a la profesora Yoko Hakazawa y al editor de Satori Alfonso García para hablar del libro de texto: Koi. Manual básico de japonés.

Estas han sido sus respuestas.

Yoko Nakazawa: «Para conseguir algo siempre se necesitan tres cosas: Douki (motivo);  Yaruki (ganas); Konki (perseverancia)..

El manual que has escrito se llama: Koi. Manual básico de japonés, ¿la palabra «koi» tiene algún tipo de significado? 

Yoko Nakazawa. La palabra «koi»  significa carpa. En Japón se dice que las carpas que  ascienden  los ríos contra corriente son un símbolo de valentía. La decisión del diseño de la portada fue de la editorial.

¿Qué características reúne Koi. Manual básico de japonés para ser considerado un libro para autodidactas? 
Yoko Nakazawa. La mayor parte del libro está escrito en hiragana y katakana, para facilitar el estudio a las personas que se acercan al japonés por
primera vez y por su cuenta.Otro factor es una explicación, lo más sencilla posible, de los aspectos gramaticales, acompañada de  numerosos ejemplos, que ayudan a entender los temas por uno mismo.
Has contado con un dibujante, David López, para realizar los diseños nemotécnicos de hiragana y katakana. ¿Cómo ha sido está colaboración?

Yoko Nakazawa. Fue una colaboración muy sencilla y natural, ya que David fue alumno mío. Pensamos en buscar un modo de asociación con imágenes, para una memorización más efectiva y el creó esos diseños.¿Qué es lo que más nos cuesta a los hispanohablantes cuando nos iniciamos en el aprendizaje del japonés?

Yoko Nakazawa. Creo que la memorización de Kanji y el uso correcto  de los lenguajes honoríficos.

¿Y lo que menos?

Yoko Nakazawa. En general, la pronunciación es muy parecida al español, y para un nivel principiante, el japonés hablado, en cuestión de gramática, es bastante sencillo.

Tienes una larga experiencia en la enseñanza del japonés para hispanohablantes, ¿podría darnos algún consejo para empezar con buen pie el estudio de esta fascinante lengua?

Yoko Nakazawa. Para conseguir algo siempre se necesitan tres cosas:
Douki (motivo);  Yaruki (ganas); konki (perseverancia).
La tercera, es la que requiere más trabajo y una fuerte voluntad, pero generalmente es escasa.

Alfonso García, editor: «Este manual está enfocado a todos aquellos que quieran iniciarse en el aprendizaje del japonés y que no tengan la posibilidad de recurrir a un profesor.»

En la portada del libro se lee «Koi. Manual básico del japonés. Rápido. Divertido y autodidacta».  ¿Qué tiene este libro de «rápido, divertido y autodidacta»?Alfonso García, editor: Este manual basado en la dilatada experiencia de la profesora Yoko Nakazawa, más de treinta años enseñando japonés a hispanohablantes le han servido para desarrollar un método enfocado a las necesidades de los estudiantes cuya lengua materna es el español. Basándose en su método de enseñanza para sus alumnos, que es un método efectivo, rápido y divertido, ha querido publicar un manual para que el alumno pueda, por sí mismo, iniciarse en el aprendizaje del japonés.

¿Por qué decidiste publicar un libro para autodidactas?  ¿Habéis detectado que cada vez estudian más personas por su cuenta?

Alfonso García, editor. Es un hecho que cada vez más personas tienen interés en aprender japonés. Sin embargo, no todas las Escuelas de Idiomas ofertan japonés y hay muchas ciudades en las que es muy difícil encontrar profesor. Este manual está enfocado a todos aquellos que quieran iniciarse en el aprendizaje del japonés y que no tengan la posibilidad de recurrir a un profesor.  Además, el manual es un apoyo para los que ya tienen nociones de japonés pues explica la gramática de manera sencilla y clara, por lo que es muy útil para repasar conocimientos.

Los libros de vuestra editorial están muy bien editados. Koi. Manual básico del japonés no es una excepción, pero seguro que el proceso ha sido muy distinto respecto al resto de vuestros libros de ficción o poesía. ¿Nos podéis contar cómo ha sido este proceso?

Alfonso García, editor. Ha sido un proceso muy fluido porque la profesora Nakazawa tenía muy claro cómo debería ser la maquetación interior. Además nos dejó total libertad para diseñar la cubierta del libro y cuando le presentamos la cubierta dio su aprobación.

En la portada aparece una carpa con un birrete. ¿Qué significado querías sintetizar con este diseño?

Alfonso García, editor. La carpa simboliza el esfuerzo y la valentía. Para emprender el aprendizaje de cualquier idioma, y especialmente del japonés, hay que ser como una carpa, decidida y valiente, y no rendirse nunca.

¿Para cuándo pensáis publicar «Koi, Manual intermedio de  japonés»?

Alfonso García, editor. Es un proyecto que tenemos en mente, aunque no podríamos dar fechas aún, ya que un libro así requiere mucho trabajo y un proceso de creación muy largo.

看看您的周围

看看您的周围

您看到了什么?

您可能没有看到什么特别的: 琐事的小事…

与往常一样

no tan elemental portada

 

 

站在福尔摩斯的角度想想 前辈的推论, 最聪明的侦探, 符号学的先驱,将科学的方法运用于日常生活中的前辈, 密码学和法医学硕士。

您有一样的的技能,您现在试着了解这个陌生人是谁,他在哪儿工作,他去哪儿,他担心什么,他的意图是什么。您开始试着从另一个角度看您的周围。

不要相信您的第一印象, 知道这个世界的真相。

 

 

 

 

 

 

 

daniel foto

 

 

DANIEL TUBAU他的新书让您知道福尔摩斯解密成功的原因。

这本书很值得一读, 而且也是一种挑战。

如果您想成为和福尔摩斯一样,您就读这本书吧。

Yáotóuwán [摇头丸] [ÉXTASIS]

Yáotóuwán [摇头丸] es una de esas palabras chinas que adquieren su nombre con la descripción de la acción que produce el elemento que designan. Si avión es maquina-voladora (feiji) y ordenador, cerebro-eléctrico, Yaotouwan, agitar-cabeza-pastilla, sólo puede ser en chino éxtasis o MDMA. Este tipo de palabras me hacen mucha gracia y, además, son fáciles de recordar, algo que se agradece cuando estudias chino.

Pensando en el estudiante de chino común, quizá está palabra se la pueda ahorrar, aunque, ¿quién sabe?, nunca se sabe cuándo y cómo vas a utilizar una palabra. En cualquier caso no voy a aconsejar a nadie que tome drogas en China, porque la legislación es muy dura al respecto. Pero eso no significa que no se consuman drogas. En los clubes de Shanghái y Pekín los bailarines agitan la cabeza al ritmo de la música como lo podrían hacer en Nueva York, de una manera que parece revelar que no es sólo el ritmo la única causa.

Yunnan, la provincia en la que viví, pertenece a lo que se llama el Triángulo de oro, formado por Vietnam y Myanmar, donde se plantaba y se producía opio ilegal para Europa. Durante los ochenta, aumentó mucho el consumo de heroína entre los chinos, al mismo tiempo que aumentaba el contagio del Sida debido al uso de agujas contaminadas.

El gobierno chino ha perseguido el tráfico de drogas y al parecer ha logrado frenarlo, utilizando misma estrategia que en otros asuntos internacionales, como por ejemplo en su relación con Taiwán: ha llegado a acuerdos comerciales. La inversión china a cambio del control del tráfico de drogas en el norte de Myanmar.

Es una pena que no se planteen otras formas de solucionar el conflicto, como la legalización universal de todas las drogas, que es quizá la solución mundial contra el narcotráfico,  la sobredosis y la droga adulterada.

Guanxi

关系 (guānxi)

(Guanxi)

En la china de 2012 los chinos siguen su vida diaria con la inconsciencia de no saber que pronto serán los nuevos dueños del mundo. Algunos sí que se han enterado: los privilegiados, es decir los miembros del Partido y los hombres de negocios, que suelen pertenecer al mismo club, círculo, espacio, ámbito, vamos que son los mismos.

Tuve este otoño la enorme suerte de toparme con una típica situación china, que me habían relato en  innumerables ocasiones y de la que se han escrito tratados, tesis y hasta libros. A pesar de ser tan conocida, la situación que  presencié suele tener carácter semiclandestino y no suele producirse en presencia de una laowei. Con este término, los chinos se refieren a los extranjeros que viven en su país; curiosamente este término al igual que “sudaca” o “maricón” está siendo en estos días reivindicado por los aludidos. Ya se ve que los chinos no son tan diferentes como nosotros y ellos solemos pensar.

El suceso ocurrió en una mañana fría de noviembre. Me acababa de duchar cuando alguien llamó a mi teléfono; era tan pronto que por supuesto dejé que sonará y no lo cogí. Esta situación de alguien llamándome a horas intempestivas me ocurría en China con relativa frecuencia y, excepto una vez, el resto de las veces dejé, impasible, que el teléfono sonara. No pasaron ni cinco minutos y de repente alguien aporreó la puerta de mi habitación con insistencia y energía gritando mi nombre con idéntica insistencia y energía: “Ana, Ana”.

Era mi amigo Yang Wen. La última vez que nos vimos me había dicho que iba a dejar de fumar con un convencimiento muy propio de él; Yang Wen es artista así que hay mucha teatralidad en todo lo que hace. Me miró a los ojos fijamente y me dijo: lo dejo para siempre. No sé porque tomó esta decisión tan drástica, él que es un fumador de los que encienden un cigarrillo mientras el que se acaba de fumar está agonizando en el cenicero. Tampoco entendí porque me ofrecía a mí el homenaje de ser la testigo de tan grave decisión.

La cosa es que el día del suceso mi amigo se precipitó en mi habitación con una humareda espesa detrás de él, evidentemente no dije nada sobre aquella promesa solemne, sobre todo porque le noté nervioso y no tarde en enterarme de la causa: mi amigo me explicó que había pasado el fin de semana con dos líderes, es decir, dos miembros del partido, en la montaña del Pie de Pollo, una montaña de peregrinaje budista.

Llevaba ya tiempo en China y no me sorprendía que el tocino se confundiera con la velocidad, es moneda común en china la mezcolanza. No pasa nada: puedes ser budista, maoísta, líder comunista y ambicioso. Todo tiene sentido en la nueva China. En realidad, siempre  ha sido así, y no sólo en China, lo que pasa es que ya no se disimula ni se siente pudor porque nadie se lo plantea como una contradicción.

Mi pobre amigo se había pasado cuarenta y ocho horas pelando frío en la cumbre de esta montaña,  que está por encima de las nubes,  pintando sin parar hasta el punto que  le dolían los ojos. No me puedo imaginar el frío que debió pasar. No sé de que hablaron en aquella cima helada, mientras mi amigo pintaba cuadros a las órdenes de estos tipos, sólo sé que yo formé parte de esa conversación y que, en esos momentos, a las nueve de la mañana, entre un humo espeso, mi amigo me convenció para ir a conocer a los dos líderes.

En China, no para todos, pero sí para muchos, ser amigo de un occidental te da un toque de distinción. No sé que les contó exactamente mi amigo sobre mí, pero cuando llegué a su hotel y entré en la habitación, ellos amablemente me ofrecieron té y me hablaron de quiénes eran y de los planes que tenían para Yang Wen. Sin saberlo, estaba cerrando el círculo de un proceso que había comenzado semanas antes: mi amigo estaba lanzando el guante a estos dos guanxi.

Guanxi es una palabra china formada por dos caracteres, 关(guan) significa cerrar y 系(xi) conexión  y se puede traducir como “relaciones”, si bien, el término en China se refiere a una red de conexiones y favoritismos, que todo el mundo conoce, que todo el mundo usa  y soporta, claro.  Si quieres montar un negocio, por ejemplo, puedes seguir los cauces legales o conseguir un guanxi que hará que todos los permisos sean más rápidos y eficaces. Es evidente que no todo el mundo está de acuerdo con este sistema al margen de la ley y que incluso tener una dependencia de este tipo puede hacerte perder más que ganar, porque los guanxi no son gratuitos y el favor se paga con favor: dinero si tienes dinero, en forma de sobornos, regalos o comilonas. O en el caso de mi amigo, dejándose las pestañas en aquella montaña.