Orgullo y prejuicio y zombis descubre el verdadero arte de la guerra

ORGULLO PREJUICIO Y ZOMBIESEl escritor Seth Grahame-Smith en Orgullo y prejuicio y zombis, adapta el estilo y el argumento de Orgullo y prejuicio de Jane Austen y enfrenta a las hermanas Bennet a una legión de muertos vivientes. Recordemos que el argumento principal de la novela era la búsqueda de un buen marido para las cuatro mujeres de la casa. Los zombis, en la nueva novela, añaden un toque terrorífico a la ya desasosegada vida de las cuatro hermanas. Tanto en el clásico como en el pastiche actual una mujer instruida se distingue por conocer las artes femeninas, que en aquella época eran el canto, la lectura y el dibujo, entre otras cosas, pero en la novela de Grahame-Smith se añade el conocimiento de “las artes mortales”.

El autor demuestra que sabe de lo que habla, ya que hace que Elizabeth y sus hermanas estudien con los maestros chinos del templo de Shaolin mientras que los hijos de los ricos terratenientes se instruyen con maestros japoneses. Ya podéis adivinar que las hermanas Bennet llegan sanas y salvas al final del libro.

En la película Orgullo y prejuicio y zombis, el director y guionista Burr Gore Steers mantiene la misma dicotomía: las artes marciales japonesas distinguen a una familia de buena sociedad, pero si quieres sobrevivir es mejor estudiar con los maestros chinos.

El arte de la guerraHay un momento sublime y muy íntimo entre el director y los espectadores que conocen El arte de la guerra más allá del tópico. Se trata de una escena en la biblioteca en la que  Elizabeth, la hermana mayor de los Bennet, y Darcy tienen un sutil enfrentamiento intelectual en El arte de la guerra de Sunzi es el protagonista absoluto.

PERSONAJES
Bingley, enamorado de la hermana de Elizabeth.
Darcy, amigo de Bingley y atraído por Elizabeth.
Dos amigas más están en la biblioteca.

 

Entra Elizabeth.

 

 

BINGLEY
¿Cómo está?

ELIZABETH
Se ha quedado dormida.

BINGLEY
Estoy seguro de que repondrá. Por favor, acompáñenos, señorita Bennet.

ELIZABETH
Gracias, pero prefiero entretenerme sola con un libro.

  1. HURST
    ¿Prefiere la lectura a las cartas?

ELIZABETH
Prefiero muchas cosas a las cartas, señor Hurst.

AMIGA DE LA FAMILIA BINGLEY
(Hablando japonés) La mitad del mundo es incapaz de entender los placeres de la otra mitad.

ELIZABETH
No hablo japonés.

BINGLEY
No, claro que no. No entrenó en Japón. China, ¿verdad?

ELIZABETH
El templo Shaolin de la provincia de Henan. Fue ahí donde aprendí a soportar toda clase de incomodidades.

HERMANA DE BINGLEY
¿Puedo preguntarle por la naturaleza de tal incomodidad?

ELIZABETH
La verdad es que prefería hacerle una demostración.

HERMANA DE BINGLEY
Señor Darcy, ¿su hermana ha crecido mucho desde la primavera?

DARCY

Ahora es, aproximadamente, igual de alta que la señorita Elizabeth
Bennet.

HERMANA DE BINGLEY
No creo haber conocido nunca a una joven tan extremadamente bien dotada.

DARCY
La palabra “dotada” se aplica con demasiada generosidad a las jóvenes de hoy en día, pero mi hermana Georgiana merece dicha distinción. No solo domina a la perfección las artes femeninas, sino las mortales también. No puedo presumir de conocer a más de media docena, de entre todas mis conocidas, que estén tan bien dotadas como ella.

HERMANA DE BINGLEY
Yo tampoco, estoy segura.

ELIZABETH
Entonces, señor  Darcy,  debe usted incluir muchas cosas en su concepto de “mujer bien dotada”.

DARCY
Así es. Una mujer debe poseer amplios conocimientos sobre música, canto, dibujo, baile y lenguas modernas. Debe estar perfectamente adiestrada en los estilos de combate de los maestros de Kioto y en las tácticas y armas de la Europa moderna. Si no, solo merecería dicha distinción a medias.

ELIZABETH
¿Y conoce a seis mujeres así? Lo que dudo es que conozca a alguna.

DARCY
¿Tan severa es usted con su propio sexo?

ELIZABETH
Una mujer o está bien adiestrada o es muy refinada. En estos tiempos una no puede permitirse el lujo de poseer ambas cualidades.

Elizabeth coge un libro de la estantería.

DARCY

L´Art de la Guerre. El arte de la guerra.

ELIZABETH
¿No lo ha leído en su dialecto original, el wu?

DARCY
Pues no.

       ELIZABETH
(en dialecto wu) Sunzi bingfa (El arte de la guerra). Entonces, no ha leído “El arte de la guerra”. Debería volver con Jane.

Tengo que aclarar varias cosas y plantear un misterio.

En primer lugar, en realidad la actriz no dice en mandarín “El arte de la guerra” (Sunzi bingfa) y lo que dice no se parece en nada al mandarín. Podría tratarse de otra lengua china, como el shanghainés, el dialecto min de Fujian, porque hay muchas personas de esta zona en Estados Unidos. He preguntado a un matrimonio de una tienda china que son de Zhejiang que hablan un dialecto de la familia lingüística wu. Mis amigos no lo distinguieron, pero hay que tener en cuenta que esta es la zona de China con más diversidad lingüística. Otra posibilidad es que sea un dialecto de la provincia de Henan, en la que está el monasterio de Shaolin. Otra posibilidad más extravagante es que el director, que es sobrino ni más ni menos que de Gore Vidal haya querido insinuar que Elisabeth ha leído El arte de la guerra en su idioma original y que este idioma no sea chino, pues según una hipótesis Sunzi trabajó para el reino de Wu hacia el 512 a.e.  y ese reino no era propiamente chino sino de origen sureño (el gran sinólogo Victor Mair llama Ngwa a ese reino de Wu). En ese caso, se trataría de una referencia de alto nivel intelectual, que además no aparece en el libro de Grahame –Smith. A pesar de ello, el espectador entiende que ella sabe realmente de lo que habla y que ellos no tienen ni idea. Tal vez sea innecesario decir que eso le pasa a muchas personas que admiran rasgos de la cultura japonesa y menosprecian a China, sin saber que esos rasgos son importados de China. No solo las arte del combate, sino las de la pintura, el sushi, el juego del go y muchas más.