Traduciendo o traicionando a Confucio

La frase traduttore traditore parece cobrar sentido más que nunca con las traducciones del chino. Y es que si traducir del inglés, el francés o el italiano puede plantear muchos problemas, con el chino las dificultades se multiplican, aunque, al mismo tiempo, también las satisfacciones. La traducción china es una de las más complicadas porque estamos ante una lengua que casi se define, para los occidentales, por “lo que no es”. El chino escrito no es una lengua alfabética, no es una lengua ideográfica, no es una lengua fonética.

Una de las ideas erróneas más extendidas es que la escritura china representa significados intentando dibujarlos, que es ideográfica. Es verdad que en los primeros pasos de la escritura china se utilizaron pictogramas, pero este sistema es muy limitado y pronto surgió la necesidad de usar elementos fonéticos. Se habla de principio de rebus, cuando se usan caracteres con un fin fonético.

Pero tampoco podemos decir que es una lengua fonética. En palabras de David Martínez Robles: “tampoco podemos afirmar que se trata de un sistema fonético de escritura, ya que sólo parcialmente y de manera muy imperfecta podemos encontrar elementos fonéticos en los caracteres chinos” .

Otro rasgo fundamental del chino es que es un idioma sugerente, es como si, permitidme la expresión,  fuera un idioma a medio hacer tal y como lo entendemos los occidentales más acostumbrados a las lenguas románicas. Como explica David Martínez Robles: “Probablemente no hay una lengua menos definidora y poco conclusiva que la china”. En palabras de Pedro San Ginés Aguilar “las  palabras en chino admiten a menudo varias interpretaciones distintas, tan validas unas como otras. Estas posibilidades interpretativas producen una mayor dificultad añadida a la hora de traducir”.

Las traducciones en chino son complicadas. Por eso, algunas decisiones, aparentemente inocentes, que se toman cuando se traduce un texto, pueden transmitir mensajes que ni el propio traductor sospecha. Otras veces estás decisiones son totalmente conscientes y detrás  de ellas se esconde un adoctrinamiento, como ha sucedido con las interpretaciones de los textos tradicionales chinos en la época comunista. A la hora de traducir es importante que el traductor se dé cuenta de sus propios prejuicios y que nos  intente transmitir un mensaje lo más neutro posible.

La peculiaridad del lenguaje chino, como hemos, visto es bastante significativa. Por eso, cuando se lee un texto chino es muy importante saber quién lo ha traducido. La primera vez que leí a Confucio hace unos años no sabía nada sobre chino,y por lo tanto era ajena a estos problemas lingüísticos y a la variedad de  traducciones. Cuando leí por primera vez a Confucio fue en la traducción hecha por Juan B. Bergua (a su vez hecha a partir de una versión francesa).  Después,  en  octubre, cuando empecé mi primer curso, hice el experimento de leer  algunas sentencias de las Analectas en Internet, en una traducción de Charles Muller en inglés. Y la verdad es que noté una mayor libertad de lectura, que no sabía si se debía al inglés o al texto. Después he leído en otras páginas de Internet que la traducción de Charles Muller no es muy buena.

He deicidio realizar el ejercicio aquí y ahora, sobre estas páginas. He escogido de forma aleatoria una de las sentencias de Confucio que transcribo aquí en todas las versiones que dispongo.

Traducción de José B. Bergua.

Thseng-tsé dijo: cada día me examino sobre tres puntos principales. ¿No habré gestionado los negocios de otro con el mismo celo y la misma integridad que los míos propios? ¿No habré sido sincero en mis relaciones con mis amigos y mis condiscípulos? ¿No habré conservado cuidadosamente y practicado la doctrina que me ha sido transmitida por mis instructores?

En inglés por Charles Muller, encontrada en wikipedia

Tseng Tzu said: “Each day I examine myself in three ways: in doing things for others, have I been disloyal? In my interactions with friends, have I been untrustworthy? Have not practiced what I have preached?”

En un libro en inglés que compré en Pekín (Confucio Said)

Zeng ZI said: “I judge myself on these three matters every day: Whether I was aithful when giving advices to others: whether I was sincere when dealing with friends: and whether I practiced the teachings my master taught me?

En un blog firmado por Alberto del Río Núñez

Cierta vez el Maestro dijo: Cada día me examino sobre tres puntos: ¿He sido fiel al modelo del obrar humano? ¿He sido sincero en el trato con los amigos? ¿He dado ejemplo de lo que pregono?

Traducción de Joaquín Pérez de Arroyo

Zeng zi dijo: Diariamente examino tres puntos diferentes de mi mismo: veo si he sido desleal al hacer negocios para otros, veo si he sido sincero en las relaciones con mis amigos y veo si he aprendido lo que mi maestro me transmite.